Si coinciden nuestras vidas.

Creo que nadie es indispensable en la vida de nadie. Cualquier persona tiene un tiempo definido -un papel esencial en nuestra historia-. Quien se va, que le vaya bien. Deséale lo mejor. Quien llega, bienvenido sea. Entrégale lo mejor de ti.
Sentimientos que mueren. Sentimientos que nacen.
Amistades que acaban; otras comienzan.
Amores marchitan y otros florecen.
Noches que acaban; días que comienzan.
Puedes elegir ser infeliz; también ser feliz. Si no recibes lo que deseas, posiblemente, aprenderás lo que necesitas. Si te cruzas en mi camino te daré lo mejor que hay en mi. Pero no me lastimes, ni me rompas. A pesar de mi aparente fortaleza, soy tan frágil y vulnerable como tú.
Si mi vida y la tuya coinciden, será maravilloso descubrir las exquisitas sincronías. Si te quedas, hazme reír fuerte, más no me retes; ya que si decides irte no me enfadaré.
Si te quedas, que el “para siempre” sea solo para este día. Mañana volveremos a intentarlo. Inventaremos principios y finales siempre que los necesitemos.

 

_________________________________ Rosa Vidal Ross

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Sembrando cielos.

 

Dicen que todos llevamos un dios dentro de nosotros, solo que a veces, lo olvidamos. Dicen que el viaje más importante de nuestra vida es hacia nuestro interior. Que bucear y sumergirnos en nosotros mismos – sin tener miedo de aquello que vamos a encontrar; aún a riesgo de sabernos vulnerables- nos hace comprender quienes somos de verdad. Que la valentía no es otra cosa que mirar a los ojos de nuestros miedos y decirles: vamos pa´lante. Que nuestras palabras y afectos; nuestros sueños y pensamientos, generan nuestra propia realidad, y en ella sembramos tantos cielos como alas estemos dispuestos a perder en el vuelo. Que tener los pies en el suelo también significa tener una mano en el cielo. Y así, fuimos aprendiendo lo importante que es no perder la extraordinaria facultad de maravillarse por todo cuanto nos rodea; porque la alegría de “ver” y “entender” es el don mas hermoso y perfecto de la naturaleza.
___________________Rosa Vidal Ross
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No te enamores de una mujer que lee.

No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe.
No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa y además sabe volar; una mujer segura de sí misma.
No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música.
No te enamores de una mujer a la que le interese la política; que sea rebelde y sienta un inmenso horror por las injusticias. Una a la que no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo.
No te enamores de una mujer intensa, lúdica y lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa.
_Simone de Beauvoir.

Si se te olvida algo.

Si se te olvida algo, créeme -aunque no te lo devuelvan- que no sea decir “te quiero”. Si dejas de hacer algo, que no sea envolver en abrazos a los “verdaderos.”
Recuerda llenar de besos el espacio que te rodea -como ave fénix que renace en su propia hoguera- a veces no necesitamos que nadie prenda incendios en nuestro cielo; que nos bastamos solos para crear otoños donde tocan primaveras.
Da un paso atrás para tomar distancia -como flecha antes de ser lanzada y recoge la fuerza del viento- sigue con mirada serena; sonrisa de medio lado, allá donde te quieren -porque si- como única razón posible.
Que los lugares son hogares solo por las personas que en ellos plantan arroz y flores.
Guarda estrellas y prende cigarrillos que iluminen tus noches de lunas rotas; descubrirás que tras ellas siempre amanecen otras historias.
Ten fe en tus dioses -sean cuáles sean- abrirán ventanas entre tus muros de piedra.
Si se te olvida algo, que sea mandar un whatsaap, comprar un viaje o escupir al cielo. Que nunca sea decir te quiero. Ser buena gente -dar lo mejor- llenará de azules tus cielos.
Ser un estrellado colmará las despensas en inviernos. Dar amor llenará almas en febrero. Si se te olvida algo, que nunca sea decirte, me quiero.

_______________________________ Rosa Vidal Ross

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Lo conseguirás.

Que la pasión sea uno de los ingredientes esenciales en tu vida.
Rodéate de personas que te den su alegría, su amor; su amistad de la forma más sencilla.
Haz que tu paso en el camino de los demás esté cargado de sonrisas, abrazos; complicidad. Y cuando piensen en ti sea con deseo incontenible de volver a verte.
Los días vuelan y los momentos únicos e inolvidables son irrepetibles.
Resta importancia a problemas que no lo son.
Abre tus brazos y tu alma a todo lo maravilloso que está por llegar; no cuestiones tanto cada situación que vives, cada acción en la vida de los demás.
Ser feliz es una decisión. La tuya.
Lo que está destinado a ti -tarde o temprano- llega a tu vida. Hay personas que conocerás en forma de bendición o de lección.
Cada experiencia que vivimos nos convierte en aquello que anhelamos ser. Aunque tardamos tiempo en entenderlo.
Quizás sea mejor tener una vida llena de equivocaciones que un corazón lleno de arrepentimientos.
Sé más de iluminar que de deslumbrar.
!Este año… lo conseguirás !
_______________________________ Rosa Vidal Ross
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La imagen puede contener: planta, árbol, césped, exterior y naturaleza, texto que dice "ESTE AÑO LO CONSEGUIRÁS"

 

Hace tiempo deje de preocuparme…

Hace tiempo que dejé de preocuparme por lo que piensan y dicen de mi, ya descubrí que la persona de quien más amor y respeto espero es de mi misma.
Me he cansado de personas banales y vacías de emociones limpias y hermosas. Ya no quiero en mi camino a los que cortan las palabras con indiferencia a golpe de cobardía y rencor; a los que tiñen mi cielo de pájaros que nunca vuelan y jamás lo harán.
Me sobran halagos que van vestidos de falsas intenciones, de abrazos que son fríos, de amigos que solo tienen el nombre y no el tesoro. De amores que olvidaron la valentía y la pasión en alguna estación sin trenes.
Ya no trato de ser coherente y lógica -dar lo que me piden- de ser tal como esperan los demás, ya no me asusta decidir -cambiar, girar mi rumbo romper el mapa- aunque en el intento me pierda en un país sin nombre.
Hace algún tiempo descubrí quién deseo ser y aún sin haberlo conseguido, me gusta mi sonrisa y el brillo de mis ojos. Sé que mi locura forma parte de mi alma y serme fiel a mi misma es el pasaporte que me lleva a tu corazón.
He comprendido que me enamoran las personas auténticas, generosas, valientes. Las que aman de verdad. Los amigos que siempre están, aunque no los vea.
Que me basta un trozo de pan con queso -cerca del mar- al lado de quien me hace reír. Un abrazo que me envuelva con la luna cuando la noche es más fría. Que me quedo con la gente de acero inolvidable -los que parecen fuertes por fuera y por dentro son amor puro- para siempre.
______________________  Rosa Vidal Ross
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Todos estamos rotos de algún sitio.

Todos aprendemos en algún momento a “unir piezas rotas” y -mientras lo hacemos- esos trozos se convierten en una maravillosa obra de arte. Todos nos equivocamos; de ahí la bendita imperfección que nos guía a lo largo de nuestra vida. Sí lo que está en juego merece la alegría- no hay que dudarlo un sólo instante- hay que volver a intentarlo.
Existe una exquisita técnica japonesa, llamada “Kintsugi”: el arte de arreglar lo roto. El arte de hacer bello y fuerte lo frágil. Consiste en reparar objetos dañados con oro.
Después de que un objeto es sometido a esta “reparación” se transforma en una auténtica obra de arte.
En muchos momentos de nuestra vida está en nuestras manos hacer cosas especiales a partir de nuestros errores y equivocaciones. Cuantas historias entre enamorados, amigos, familia -personas que se quieren- terminan sencillamente, porque creemos que no tienen solución o “reparación”.
Todos estamos rotos de algún lado y existen pocas cosas más hermosas en el mundo, que unir dos trozos, haciendo con ellos una -pieza- historia inolvidable.
________________________________ Rosa Vidal Ross

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Hacer la vida. Y el amor también.

Hacer la vida. Y el amor también. Descubrir que nunca seremos la persona perfecta en los brazos equivocados; pero si esa maravilla imperfecta ante los ojos de quien -al mirarnos- encuentra belleza en nuestro caos-el juego infinito del azar- lleno de estrellas.
Lamernos heridas y sabernos no merecedores de puñales que no llegan de frente; aún así conseguir sanar y llevar cicatrices -como trofeos- en la mirada. Cargar espaldas con pesos de otros porque -en algún momento- alguien nos dijo que nos pertenecían; quizá nos falto valor para descubrir que no eran nuestros y así soltar lastre.
Hacer la calle. Y el cielo también. Trazar mapas nuevos -cuando estamos más perdidos que el barco del arroz- para comprender que somos todo aquello que callamos, ocultamos, disfrazamos y maldecimos.
Somos las notas que escribimos, las canciones que silbamos, el café compartido en horas rotas, los abrazos que no damos y quedan suspendidos. Somos todo aquello que callamos por miedo a nos ser comprendidos; a ser juzgados.
Entonces ocurre y te descubres sonriendo con cara de idiota perdido -porque todo cobra sentido- cada historia; cada persona tiene un porqué y un porqué no. Un porqué si.
Nada es como planeamos para terminar sucediendo con explosiones de estrellas en océanos perdidos. Pero justo ahí, es donde nuestro “barco del arroz” encuentra sentido; aún con rumbo desconocido.
______________________________________ #rosavidalross
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… y apareces tú.

Llega un momento en la vida, en que debes alejarte del drama sin motivo y de la gente que lo provoca, rodeándote de personas que te inspiran y te hacen reír tan fuerte que te olvidas de lo malo y te enfocas sólo en lo bueno; que te tratan bien porque te quieren y arreglan las cosas hablando; demostrando. La vida es demasiado corta como para ser otra cosa que no sea ser feliz.

_______________________ Rosa Vidal Ross

Me vuelves Lorca.

Cada día tengo más claro lo que me vuelve lorca; lo que no. Qué clase de personas me hacen recuperar la fe para seguir creyendo en la vida cuando -se pone más tonta de lo deseable- dando más vueltas de campana de lo que el airbags del corazón está diseñado para aguantar.
Cada vez soy más consciente de cómo la inconsciencia juega un papel decisivo justo cuando necesitamos perder los papeles y desaprender tanta baratija emocional aprendida y prendida-como carga en la espalda- con imperdibles invisibles.
Cuento por la noche estrellas que habitan en miradas de gente indescriptiblemente bella; reventando como flores cuando te abrazan para decirte bajito “estoy aquí para lo que necesites.”
Entonces descubro, que no me quiero separar de su vera; a su lado las vueltas alrededor del sol son conciertos -con notas disonantes- convertidas en inmarcesibles canciones.
Cómo me enamora de los demás la honestidad, ese baile incesante y generoso de interminables charlas a la luz de las risas. Quiero permanecer en esa locura que me hace tan inadecuada como irreverente; tan incómoda como incoherente.
Me vuelve Lorca sentir -entre la piel y el alma- a los que ya decidieron que les importa un carajo los juicios ajenos. Los que pisan suave, miran alturas en los ojos, ofrecen manos cuando los pies no caminan. Los hechos de remiendos, rotos y caídas en infiernos. Los sin brújula. Los perdidos y reinventados.
Me quedo conmigo. Contigo.
Con los que están por venir.
Me vuelves Lorca.
____________________________Rosa Vidal Ross