Sólo somos pasajeros.

Y comprendió que hay personas que brillan sin ser estrellas y silencios que separan sin ser kilómetros. Que la vida es un poquito así… sin sentido, pero que nos desesperamos por darle uno. Que sólo somos pasajeros -no hemos venido a quedarnos- hemos venido a encontrarnos. Nadie se va -todos nos acercamos o nos separamos- siempre estamos en el corazón de alguien. Con el tiempo uno aprende a querer más, pero a menos gente. Que hay días que todo está desordenado. El pelo. La cama. Las palabras. El corazón. Y siempre merece la pena seguir adelante, porque si tiramos la toalla, no tendremos con que secarnos cuando pase la tormenta. Porque pasará. Vinimos aquí para ser felices.

_________________________________ Rosa Vidal Ross
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Si se te olvida algo…

Si se te olvida algo, que nunca sea decir te quiero. Si dejas de hacer algo, que nunca falten abrazos. Recuerda llenar de besos el espacio que te rodea -como ave fénix que renace en su propia hoguera- a veces, no necesitamos que nadie prenda incendios en nuestro cielo, que nos bastamos solos para crear otoños donde tocan primaveras. Da un paso atrás para tomar distancia -como flecha que antes de ser lanzada recoge la fuerza del viento- y sigue -con la mirada serena y la sonrisa de medio lado- allá donde te quieren porque si, como única razón posible. Que los lugares son hogares solo por las personas que allí plantan arroz y flores. Guarda estrellas y prende cigarrillos que iluminen tus noches de luna rota; descubrirás que tras ellas siempre amanece. Tener fe en tu dios -sea el que sea- abrirá ventanas entre tus muros de piedra. Si se te olvida algo, que sea mandar un whatsaap, comprar un viaje o escupir al cielo. Pero que nunca sea decir te quiero. Ser buena gente y dar amor llenará de azules la despensa del alma.

_______________________________________________Rosa Vidal Ross.

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Porque lo merecemos.

Enamorarse. Ser correspondido. Hablar el mismo idioma. Remar en la misma dirección. Sentir que tu vida es mejor, desde que esa persona llegó a ella. Saber que “echar de menos” es todo lo que necesitas, para entender, lo que no hace falta ser explicado. Amar. Mucho y bien. Con aire y luz. Reír. Tanto y tan a menudo, que se convierte en adictivo. Tener un plan cada día. Dar gracias por saberte entre la piel y las uñas. Entre los ojos y el alma. Ser feliz. Todo el rato. Por fin. Por principios. Porque si. Porque lo merecemos. El Amor te hace mejor en todas tus versiones. Esto también es literatura.

_______________________________Rosa Vidal Ross
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Entre tus ángeles y mis demonios.

Lo que me enamora es tu inteligencia. Me seduce que tu mente sea inquieta Que quieras ir siempre un paso más allá de lo previsible y esperado. Que te desate la curiosidad y cuestiones al mundo entero, no dando nada por sentado. Me pone que tus ideas me descoloquen, que tus palabras me desnuden. Que atravieses mi vida entera con una conversación. Me fascina que me instales en tu mente y -desde ahí- hagas conmigo lo que quieras. Me vuelve loca que me (re)descubras cada día, a través de un gesto, una mirada; una palabra. Que no tengas miedo a que te desafíe el mundo. Que sea un reto para ti, mirarme de frente a la altura de los ojos, y no te resistas ante lo que tus dedos sugieren. Que me explores, que te explores y nos encontremos en un país -desconocido- hablando el mismo idioma. Que seas temperamental, creativo y te lances hacia aquello en lo que crees. Me enamora que escuches a mis demonios y los hagas bailar con tus ángeles. Que sólo tú conozcas la canción de mi corazón. Me encanta sentir que sabes lo que quieres. Que hay cosas que ignoras y lo reconoces. Que hay tanto que aún deseas descubrir, que necesitarías tres vidas a mi lado, para hacerme cómplice de todo ello. Que te gusta el viaje incesante conmigo, aunque no movamos un centímetro nuestros pies de la tierra que pisamos. Que en tu vuelo mi compañía añada amor y aventura. Me enamora que sepas que lo quieres soy yo. Y vengas a por mi. Sin máscara ni estrategia. Desafiante y auténtico. Real.

_______________________ Rosa Vidal Ross

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Versión original con subtitulos.

Cuando pienso en tanta gente viviendo -sinsentido- queriendo ser como otros; comparándose para terminar perdiendo, porque nunca se bebe grandeza intentando entrar a patadas en zapatos ajenos. Jamás se crece lanzando dardos a dianas con forma de corazón.

Aferrarse a los demás -por no estar solos- es como dejar de escuchar el propio corazón por miedo a que sus latidos dejen de sonar. Para terminar comprendiendo que el amor sin admiración es una canción cosida con ruido; mejor agujas clavadas en labios que besan, que hilos recorriendo cuerpos adheridos a otros por miedo a rutinas y soledades.

Se llama enamorarse desde el tejado -donde entran rayos, truenos, lluvias e insoportables soles- pero ya no existe miedo a sentir; porque el que siente siempre gana aunque pierda.

Seducir con historias que crecen en la mente, lanzando duendes al estomago, donde la inteligencia trenza juegos de mariposas borrachas con alas de leones aprendiendo a volar.

Apagar luces de pantallas -ordenadores y móviles- para encender estrellas navegantes en miradas de deseo. Mejor me gustas a la cara. Compartidos de sábanas como banderas blancas. Etiquetar sonrisas de la persona que amas sin que exista otra más bonita en red de firmamento alguno. Cargar baterías de paciencias y te quieros. Sin emoticonos. Mejor abrazos largos y profundos. Con mensajes leídos con lenguas; no con ojos.

Enamorarse de alguien que no te haga sentir que el amor es difícil. Alargar hasta el infinito el amor sin que el idioma sea imprescindible, una buena historia en versión original -con subtitulos- desnuda besando el alma. Y ese disco duro lo guarda para siempre.

________________________________ Rosa Vidal Ross
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Olé por ti.

Te felicito si abandonaste la costumbre de suponer y le has tomado el gusto a preguntar; aunque ello suponga que te van a partir el corazón en pedazos.

Bien por ti si dejas mesas con manteles de lino y vino guardado por años y decides que manteles de papel, en compañía de quien te hace reír, bien merece un brindis aunque sea de la botella de vino -ni se sabe desde cuando- en la nevera.

Bravo por ti si te has cansando de los puntos suspensivos de otros y ahora pintas puntos finales.

Felicidades si has sido capaz de abrir ventanas donde otros cerraron puertas; y descubres infinitos paisajes que ahora pintas tú cada día.

Olé por ti si de cada naufragio has conseguido reunir madera suficiente para que tu barco navegue lejos, allá donde te reciben -con amor- aunque seas polizonte que viaja con lo puesto.

Enhorabuena si estás aprendiendo todavía lo que no quieres, llevas la frente alta, la lengua larga y la sonrisa en los ojos. Si tienes ideales y por ellos luchas; si en tus batallas pierdes, pero te vuelves a poner en pie y en las derrotas renuevas la piel del alma.

Porque sabes que la victoria es lo que te acompaña cada vez que respiras y miras de frente a los demás.

Felicidades si has tomado el camino difícil, sabes que pagar un alto precio por venderte nunca es suficiente recompensa. No existe mayor regalo que desnudarte con la ropa puesta.

Que la elegancia más valiosa se lleva en el corazón, la clase tiene que ver con sencillez; con ser autentico, aunque tengas que salir al mundo pobre como una ratica y vender tu anillo de oro, ir a Mercadona y llenar la nevera.

Te felicito si digan lo que digan crees en el amor; en que es posible cruzar caminos y que todo tenga sentido. No necesitas tantas explicaciones; si hechos que demuestren todo.

Has aprendido que dignidad es serte fiel, no vivir la vida de los demás; o esperar que vengan o vayan según sople el viento.

De las piezas rotas, de los remiendos, de las caídas, nacen piezas preciosas y únicas; más hermosas que cualquiera que te mire desde la estantería del museo más importante del planeta.

Porque no conozco gente más bonita y destartalada -por dentro- que la que toca fondo perdiéndolo todo, salen a la superficie y vuelven a nacer.

Felicidades si confías; es de valientes.
No intentarlo es de cobardes.

______________________________ Rosa Vidal Ross
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Hasta que supe de nosotros.

No puedo adivinar
si en algún momento llegarás a comprenderlo todo.
No tengo capacidad de jugarme a una sola carta
el resultado del juego que llevan tus manos,
pero si quizá el que se enreda en tu alma
que anda perdida, una vez más.
Sería valiente por mi parte asomar a las caricias
que dejaste envueltas en los pliegues de mi risa,
pero se me hace duro pensar que fueron mentira.
Las tuyas.

Cómo crees que le puedo contar a mi cuerpo
que todo lo que escribiste bajo mi ropa
no tiene nada de verdad.
Dime donde guardo la ruta que escribiste,
que desde tu boca hasta mis lunares,
inventó un trozo de mundo nuevo
-ahora roto en mil pedazos-
entre una botella de vino
y mil estrellas locas como tu y yo.
Eramos nosotros
con tormentas y veranos.
Tenemos pendientes para coser
a tus pantalones y a mi falda italiana
el amor que sigue existiendo
y no se muere
por más que lo ahogo cada vez que respira.

Volveremos a coincidir en algún lugar absurdo
donde nuestros ojos no sean ya capaces de evitarse
y la fuerza sólo sirva para ser vencida
porque escribir de amor a dos bandas
nos ha enseñado que es imposible olvidar
lo que nace inolvidable.
Porque nuestras voces -al otro lado del teléfono-
componen noches rotas e imprevisibles
trazan mapas sobre fuego y agua
erizan pieles en busca de tesoros
entre mis pechos y tu mirada.

No puedo adivinar el futuro
pero si hacer tres nudos al presente
para que busque y me devuelva
la caja de planes y caricias;
inventos y carcajadas,
que como un perro perdido
ladra cada noche sobre el teclado de mi ordenador,
bajo mi lamparita de deseos no cumplidos.
Creía no saber de magia
hasta que supe de nosotros.

______________________________ Rosa Vidal Ross
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Los viajeros.

Continuamente escuchamos frases hechas que nos dan claves sobre como vivir nuestra vida. Algunas nos dan pistas sobre que cuestiones son de vital transcendencia en nuestro día a día. Leemos textos con los que nos identificamos y sabemos de filosofías que son afines a la nuestra. Pero llega un momento en el que vivimos algo determinado que nos hace ver con absoluta claridad qué es “lo más importante de nuestra vida” -lo realmente esencial- algo que impregna de luz nuestros más oscuros secretos y sabemos con plena conciencia que no hay nada que ayude más en nuestro viaje, que ser de verdad. Vulnerables, débiles, indecisos, cambiantes, incongruentes. Pero auténticos.

____________________________ Rosa Vidal Ross
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Romper las normas.

No pierdas la costumbre de romper las normas de vez en cuando. Siempre es necesario ir un poco más allá; es bueno no esperar nada; dejar de hacer planes para que sea la vida quien sorprenda con otros. Desacostumbrarte, desaprender, hacer lo que sientas -aunque te cueste situaciones y personas- salir de lo “normal” y ver que encuentras y a quien, cuando decides desafiarte e intentar descubrirte.

____________________________ Rosa Vidal Ross
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Te imaginaba.

Aparecen cuando no los esperas. Yo sé que existen. Llegan y cambian el rumbo de tu vida. Están ahí en algún lugar -con su vida y con sus planes- un día cualquiera, cruzas tu mirada con la suya; intercambias una conversación y sabes que nada volverá a ser como antes. Los ves y sabes que son ellos y ellas. Aparecen y lo cambian todo para siempre.

_____________________________Rosa Vidal Ross
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