Lo que nunca te pude decir.

Mírala a los ojos, aunque estés muy lejos de ella, y verás como no hace falta tenerla a tu lado para descubrir como te sorprende con cada uno de sus gestos, esos que a veces, para ti pasan inadvertidos.

Sonríele en silencio, aunque ella no sepa que la observas y encontrarás la dicha de que esté de nuevo en tu cabeza y ella te lleve en su corazón, todavía… No te olvides de decirle lo bonita que es cuando duerme, porque no necesitas compartir sus sábanas para sentirla cada noche a tu lado y llevar en tu piel el aroma de sus sueños.

Cuéntale que no es malo tener miedo, lo malo es dejar que gane a la esperanza. Y si se cae, estarás frente a ella, quizás no para levantarla, pero si para quedarte en el suelo todo el tiempo que sea necesario. Susúrrale que no eres experto en arreglar alas, ni marcar mapas con rumbos a tesoros seguros, pero sí le ofreces tus manos para sus miedos; tus hombros para sus cargas y tus risas para sus lágrimas.

Si no existe, invéntalo. Si no lo tienes, créalo. Pero busca el ingrediente secreto que mantenga vivo vuestro fuego, aunque sea del mismo infierno, ese que nadie conoce tan bien como vosotros. Pero nunca la abandones cuando más te necesite. Si se pierde, dile que mire al cielo y siga tus indicaciones: Pase lo que pase, segunda estrella a la derecha y todo recto hasta el amanecer.

Si sabes que es ella, no malgastes tu tiempo ni el suyo… hay personas que sí caen del cielo. Demuéstrale como la amas, para que nunca tengas que enviarle una carta con este remite.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2010-2015

Bendita locura.

Hace tiempo que dejé de preocuparme por lo que piensan y dicen de mi, porque descubrí que la persona de quien más amor y respeto espero es de mi misma. Me he cansado de personas vanales y vacias de emociones limpias y hermosas Ya no quiero en mi camino a los que cortan las palabras con indiferencia a golpe de cobardía y rencor; a los que tiñen mi cielo de pájaros que nunca vuelan y jamás lo harán.

Me sobran halagos que van vestidos de falsas intenciones, de abrazos que son frios, de amigos que solo tienen el nombre y no el tesoro. De amores que olvidaron la valentía y la pasión en alguna estación sin trenes. Ya no trato de ser coherente y lógica y dar lo que me piden, de ser tal como esperan los demás, porque ya no me asusta decidir y cambiar, girar mi rumbo y romper el mapa, aunque en el intento me pierda en un país sin nombre.

Hace algún tiempo descubrí quién deseo ser y aún sin haberlo conseguido, me gusta mi sonrísa y el brillo de mis ojos. Sé que mi locura forma parte de mi alma y serme fiel a mi misma es el pasaporte que me lleva a tu corazón. Hace tiempo descubrí que me enamoran las personas auténticas, que no mienten y son generosas. Las que aman de frente y de verdad. Bendita locura.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2010-2015

Bajo mi sombrero, siempre nos quedará París…

Y si cambiamos a las personas que nos quitan el tiempo por las que nos quitan la noción del tiempo ?
Y si cambiamos a las personas que nos hacen sentir que somos insignificantes, por aquellas que sí nos valoran, respetan, y quieren, tal y como somos ?

Y si cambiamos aquellas personas que apagan nuestra luz y nuestra sonrísa, por aquellas que nos inspiran y consiguen sacar al exterior lo mejor que llevamos dentro ?
Y si cambiamos a las personas que no merecen nuestro respeto, amor y consideración por aquellas que son auténticas, leales, generosas y llenas de los sentimientos más hermosos ?

Hacemos la prueba…y comprobamos como cambia nuestra vida y se transforma nuestro mundo ?
Bajo mi sombrero, siempre nos quedará París…

Rosa Vidal Ross © Copyright 2010-2015

Un Ángel cerca de ti.

Un amigo (o ángel) es aquel que te valora por tus defectos más que por tus virtudes. Es el que te deja caer y cometer tus propios errores, pero que cuando te ve caído, te tiende la mano sin recriminarte acerca de ellos.

Es el que te da valor real y tangible por quien eres. El que descubre nuevas cosas de ti cada día. El que se sorprende y alegra por tus logros, aún cuando no esté de acuerdo contigo. El que no le importa estar a miles de km de distancia y aún así está presente a tu lado. Es el que te hace saber cuando algo no está bien y se mantiene fuera de tus decisiones, respetando tu individualidad.

Si has tenido a alguien así en tu vida, te felicito. Recuerda: Para ese alguien no eres un amigo. Eres su ángel guardián. Aléjate de quien no te aporta, de quien con una sonrisa hipócrita te dice que es tu amigo pero que con sus acciones te aleja de tus verdaderos ángeles, por el sólo e innegable hecho de envidiar tu preciada posesión de amistad verdadera.

Conviértete en un ángel para alguien y no dejes que te alejen de los tuyos. Valora tus propios sentimientos, necesidades, prioridades y sobre todo, tus sueños.
Deja esa huella en alguien más y regala algo valioso a quienes la han dejado en ti.
Y recuerda, que puedes tener un Ángel cerca de ti…

Si tu mundo se desmorona, siempre puedes venir al mío.

Vivimos en un mundo mágico pero la mayoría no se da cuenta. Siempre existe un pequeña grieta que nos permite cruzar casí en un suspiro al otro lado, allí donde todo es posible… todavía. Poco importa si te cuentan que el destino es un lugar vacio y sin sentido, sé bien que es un desierto lleno de esperanza y aunque a veces esté cubierto de polvo, si te fijas bien y observas con los ojos del alma, verás como sobrevuelan tantas luces como estés dispuesto a sostender entre tus manos.

Después suélta las riendas del corazón al aire y déjalo que siga su viaje, igual que cada una de las personas que con sus experiencias cruzarán tu vida, seguirán el suyo. Que las historias que nos toca vivir sean a veces complejas y nos arrastren, no signifca que no merezcan ser vividas. Da ese paso sin miedo y sigue adelante, no siempre es necesario y sano mirar a trás. Respira y continúa el viaje porque lo mejor no está por venir… lo mejor está pasando. Vivimos en un mundo mágico, pero la magia no existe ni aparecerá si tú no crees en ella. Y recuerda, si tu mundo se desmorona…siempre puedes venir al mío.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2010-2015

Donde todo empieza.

Es donde todo empieza y todo termina. Es el lugar de donde partes y el espacio al que regresas. El instante en el que dos miradas se encuentran y saben que están atrapadas para siempre. Es el latido en el que dos personas coinciden al son del mismo baile. Es el silencio que lo explica todo sin otra necesidad que respirarse uno al otro, como sí el mismo aliento fuera suficiente para dos.

Es el alivio de saber que todos los amaneceres tendrán pintada “esa sonrísa” que hace de tu mundo un lugar incoherente y extrañamente hermoso… en parte porque existe esa persona diferente y única en él. Es esa parte de la tierra donde el perdón se planta, se abona y florece en la misma estación. El amor es el más exquisito secreto. El más irracional de los dones. El más valiente de los valores. Es el punto exacto donde se dan la mano los dos extremos de la vida. Pero si no te hace feliz; si no te deja ser tú, si no permite a tu risa sonar como cascabeles, entonces…. no es amor.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2010-2015

Destinado a ti.

Lo que está destinado a ti,
tarde o temprano llega a tu vida.
Hay personas que conocerás
en forma de bendición o de lección.
Todas traen consigo un valioso regalo,
y por duro y difícil que parezca
cada experiencia que vivimos nos convierte
en aquello que anhelamos ser.
Nunca renuncies a vivir, a amar y a sentir…
Quizás sea mejor tener una vida
llena de equivocaciones,
que un corazón lleno de arrepentimientos.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2010-2015

Fiel a mi promesa.

Sigo siendo fiel a mi promesa de enamorarme cada mañana de la misma persona. Sigo siendo fiel a mi promesa de levantarme tantas veces sean necesarias para continuar el viaje que he elegido. Sigo siendo fiel a mi promesa de quererme lo necesario para no olvidar que sólo tengo esta vida. Sigo siendo fiel a mi promesa de dejar en los demás lo más bonito que hay en mi. Sigo siendo fiel a mis promesas, con todo lo que eso implica. Me lo he prometido.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2010-2015

Elige el lado de la alegría.

Elijas lo que elijas, escoge siempre el lado de la vida donde habita la alegría. Inténtalo tantas veces sea necesario y si te equívocas, toma el tiempo que necesite tu corazón para entender… pero para entenderte a ti, no a los demás, porque cada cuál tiene su propio concepto de la vida, de la amistad y del amor.Y ellos, los demás, nunca serán responsables de tu propia felicidad. De los sueños y propósitos que deseas alcanzar y que son la zanahoría en tu particular carrera de caballos.

Así, que mejor intentar escuchar a tu mente y tal vez, más sano que poner tiritas en nuestras heridas y taparlas a la luz del sol, sea dejar que el aire las cure y las envuelva lo justo y necesario para que su cicatriz nos permita ser felices, al tiempo que nos recuerda que una vez, en algún lugar de nuestra vida, tuvimos esa experiencia que fue dolor para convertirse en lección y no por ello hizo daño a los demás.

Elijas lo que elijas, escoge siempre el lado donde estás tú. Incluso equivocándote, seguirá siendo tu vida. No existe un lado mágico iluminando con fuegos artificiales cada minuto de tus noches. Como tampoco existen tantos soles que te garanticen que no tendrás días nublados y difíciles. Pero algo esencial aprendimos…A encender tantas estrellas como sean necesarias. Sólo allí encontramos nuestra paz. Nos pasamos la vida entera buscando el amor, cuando quizá esté iluminando nuestra ventana.
.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2010-2015

Historias de personas que se aman.

Cuantas historias de personas que cruzan sus caminos, flotan por el mundo… algunas jamás llegarán a ser. Otras ya fueron, tuvieron fecha de caducidad y ahora son mucho más que recuerdos cosidos en algún lugar del alma. Otras, están naciendo y sucediendo ahora mismo. Cuantas historias de personas que se conocen, se enamoran y se embarcan en una travesía que ya no tiene retorno ni vuelta atrás en el mismo camino de agua que los llevo.

Nunca sabemos cuando apostamos por alguien si nos equivocaremos; si será aquello que esperamos; si encontraremos alguna inesperada “sorpresa” con la que no contabamos. Realmente no sabemos nada hasta que lo vivímos. No existen dos historias de personas que se aman que sean iguales en ningún rincón del planeta. Ocurren cuando menos lo planeamos y tal vez pensamos que no estamos preparados para ellas, cuando en realidad siempre estamos listos para aprender y crecer. Para amar y que nos amen.

Otra cosa distinta es el miedo a sufrir, ese invitado nunca está incluido en la lista de nuestra fiesta. A veces no existen segundas oportunidades y todo es, cuando tiene que ser. Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio… y coincidir. Cuantas historias de mapas inmensos se hacen diminutos cuando dos manos lo cruzan… por amor. Historias de personas que se aman.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2010-2015