Personas Océano.

Aparecen en nuestra vida… Son personas como océanos profundos y serenos en los que deseas perderte. Llevan en su sonrísa un huracán de emociones que inevitablemente te contagian. Son en sí mismas escenarios en los que nunca sabes al subir el telón, que improvisada obra pondrán antes tus ojos y de esa manera desnudarán tu alma.

Son como un libro exquisito que por siglos fue guardado y ahora al desvanecerse el polvo de sus tapas, te invita a ser el protagonista de la historia. Son seres especiales hechos de estrellas de agua por dentro y brisas de alegrías por fuera. Personas que traen nada en sus bolsillos, todo en su corazón y te lo ofrecen a ti. Sientes que los conoces de siempre, de toda una vida, o más allá de estas.

Te las encuentras y te encuentran y parece que siempre las estabas esperando. Cuando las sientas cerca, deja que todo ocurra sin preguntar como ni porqué estan aquí. Como vienen se van, tal como llegan sin avisar se marchan sin despedidas. Y dejan para siempre en ti, las huellas del amor tatuado en tu memoria.

Quiérelas tal como son…porque van a dejar en ti, lo más hermoso que han aprendido en su camino… A parecen en nuestra vida y como un inmenso océano nos envuelven para siempre.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2010-2015

Algo que quizá no sepas.

Y si te diera las gracias por cada momento que hemos compartido, aunque no siempre hayan estado envueltos en risas, alegrias y esperanzas. Y si te dijera que volvería a vivir todo tal y como sucedio, con cada tropiezo, herida y vuelta a renacer.

Y si te contase que ser tu amiga sea posiblemente, una de las mejores cosas que han pasado en mi vida, aunque quizá hayamos comprado más billetes de los que hemos deseado para la montaña rusa… valio la pena, porque en las subidas y bajadas ibamos de la mano. Y esa era la verdadera aventura, sabernos juntas. Y si te dijera que donde quiera que vayas, una parte de mi corazón irá siempre contigo.

Cuando creas estar sola, gira tu cabeza y observa bien a tu alrededor, porque en cualquier conversación hallarás la palabra que te dé la señal; en cualquier mirada encontrarás el cariño que una día nos hizo valientes y felices. Y si te dijera que entre tus manos y las mias vivirán por siempre jamás las niñas que con la luz de sus estrellas, nos protegerán de vientos y tormentas. Si te dijerá que te quiero, me contestarías que eso ya lo sabes. Por eso te digo algo que tal vez no sepas… y es que siempre te querré.

“Click”

Que te copien, a veces, es inevitable… Que imiten tu forma de actuar, trabajar; hablar, reír, soñar, amar… forma parte de este juego. Pero cuando descubres que ser auténtico es alejarte de lo previsible y coherente. Cuando sabes que ser tú, implica un maravilloso riesgo cada día de tu vida y el desafío más fascinante que nunca llevarás a cabo, comprendes que tienes ante ti, una aventura con la que nunca dejarás de sorprenderte.

Sigue adelante y haz aquello que te haga realmente feliz. Conseguiran copias de fotografías de cada instante de tu ser, pero la cámara, que con su ” click “, transforma la realidad en mágica, unicamente está entre tus manos. Pueden copiar tu vida, pero sólo tu la puedes vivir intensamente y hacer con ella la historia más hermosa que jamás vivirás.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2010-2015

Los hombres maravillosos no miran al suelo.

Los hombres maravillosos no miran al suelo. No buscan fuera de ti aquello que necesitan para su felicidad. No rastrean en el aire las respuestas a preguntas que no existen y saben que a veces tan solo es necesario un abrazo tan fuerte que rompa para siempre tus miedos. Los hombres extraordinarios se enamoran de las coincidencias y aprenden a amar con las diferencias.

Los hombres inteligentes no abandonan el viaje cuando la cosa se pone difícil y saben que lo importante es sencillamente… estar a tu lado. Porque amar tiene más que ver con el alma que con la piel. Los hombres maravillosos miran a los ojos de frente, mantienen la mirada hasta que por fin comprendes, sin palabras, todo aquello que necesitas para seguir adelante. Y es que tu dosis de locura hace del viaje un mapa inexplorado que se reinventa cada día.

Los hombres maravillosos saben cuando ante ellos aparece una mujer por la que merece apostar la vida.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2010-2015

Zapatos de tacón cerca del mar.

Soy tan incoherente que a veces no me entiendo ni yo misma, así que no pretendo que tú lo hagas. Soy tan imprevisible ,que a veces me sorprendo a mi misma, así que, si quieres sorpresas en tu vida, quédate a mi lado… sino, mejor sigue tu camino…Yo no quiero que tu cambies, si eres feliz tal como eres. Pero tampoco quiero que intentes convertirme en aquello que nunca seré.

Ya he aprendido que no funciona. Hay días que son más fuertes mis demonios que mi ángeles, mis torpezas que mi exquisitez; mi locura que mi serenidad. Y sé que son sólo días y nada es eterno… Así que, mis sombras, son también parte de mi luz.

Sé que hay días que quiero ser una payasa y noches que deseo ser una diosa. Hay tardes que puedo ser infantil y serena al mismo tiempo, tan sólo es cuestión del momento. Y sigo siendo yo. Hay días que sólo necesito que me abraces y me escuches… Hay noches que sólo espero que me ames, desde tu mirada, y sientas que tu respiración en sincronía con la mia, tiene tanta energía como la brisa del mar.

He aprendido que, a veces, mi inteligencia me gana el pulso, y vence la emoción y lo que me dicte el corazón….Y no me siento vencida, me siento valiente. Sé que soy incoherente, porque llevo zapatos de tacón para pasear cerca del mar, pero él y yo sabemos, que eso forma parte de nuestra historia de amor.

Rosa Vidal Ross  © Copyright 2010-2015

Apuntes en la arena.

Anotamos tantas y tantas cosas en nuestra mente. Almacenamos librertas infintas de papel imborrable en las que apuntamos todo aquello que los demás dejan en su paso por nuestra vida. Anotamos frases y emociones. Escribimos dolores y sonrísas con la misma agilidad que añadimos amores y traiciones en alguna página de nuestro corazón.

Y con todo eso hacemos soledades y despertares aunque a veces ni tan siquiera seamos capaces de ver sol. Anotamos con exquisita maestría lo que nuestro interés y egoísmo nos reclama y olvidamos que perdonar es un lecho de paz infinita, desde donde ver el universo se convierte en una maravillosa puesta de sol.

Anotamos y apuntamos… y se nos olvida recordar aquello por lo que amámos a la gente que forma parte de nuestra vida. Créemos quizás, que las personas y sus historias son inmarcesibles y estarán siempre a nuestro lado para coger su mano. Y anotamos cosas insignificantes y sin valor… Vamos tallando piedras a la espera de que nuestras notas permanezcan imborrables. Hoy decido anotar en la arena a la espera de que el agua y la espuma me quiten la razón.

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Piruetas.

Haciendo piruetas a cada paso que recorro, compruebo que no puedo vivir la vida de otros, ni pretender que la mia sean tal como ellos desean que sea. Qué voy a tropezar estoy segura, que me volveré a equivocar, también…

Pero he descubiero que ese precisamente el secreto para llegar al lugar donde quiero ir…que no es otro, que aquel que me regale el tiempo y las personas que me permitan crecer siendo yo.

Que me acepten con mi piruetas y errores; con mis tonterias e incoherencias. Con mis tropiezos y mis locuras. Que estar a mi lado también suponga darme la mano, levantarme y curar mis heridas. Pero sobre cualquier otra cosa, quedarte junto a mi, en el suelo mientras me vuelvo a poner de pie, sin necesidad de palabras.

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El viaje.

Porque cambiar de dirección no es equivocarse, es simplemente trazar otro plan. Aunque no tengas idea, te llevará a un lugar donde no es necesario explicar quien eres. Donde no eres feliz no plantes sonrísas. Llévalas contigo en la maleta, cuando menos lo imagines alguien la abrirá y no podrás evitar levantar tus brazos al cielo.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2010-2015

No te quedes con ganas, quédate conmigo.

No te quedes con ganas, quédate conmigo.
Dicen que cada uno tiene la vida sentimental que merece. Porque si alguien no hace feliz, de ti depende dejar esa historia y emprender un nuevo rumbo. Es verdad que cuesta despegar los afectos y las emociones que van ligadas a una persona y confundimos amor con necesidad. Amar a alguien no es lo mismo que perder nuestra identidad y olvidar aquello que fuimos en algún lugar del camino.

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El desierto.

Haber estado en el mismo infierno no es pasaporte seguro para convertirte en un maravillosa persona, ni haber caminado descalzo hasta que tus pies se han roto en mil pedazos, es suficiente para que tu corazón respire con el aliento de un ser espléndido.

Si en tu mirada se han detenido cien noches de soledades, no significa que tu alma se llene de sonrísas que tu mismo has tejido. He conocido a gente que ha tocado los mismos infiernos una y mil veces y ahí se han quedado…no han transformado sus experiencias en lecciones y de ellas han vestido su cuerpo con una camisa blanca de generosidad y valentía.

También he conocido a otros que han caminado sobre tierra fértil y momentos inmensos como el amor y aún así, han decicido lanzar con flechas envenenadas su insatisfacción, e incrédula forma de entender la vida. Así que, transitar entre la luz y la oscuridad, no conifere belleza al alma ni nos salva de nada ni de nadie. Tampoco que otros crucen tu vida con el próposito de hacer más difícil cada paso en tu camino, justifica que tú lo hagas en la vida de otros.

Creo que la verdadera luz y magia de tu alma; la profundidad de tu mirada; y la persona en que te conviertes depende ùnicamente de una decisión. La tuya. La belleza extraordinaria y la auténtica generosidad de un ser humano, se forja cada instante de su vida con aquello que dice, piensa, siente y hace. No es lo que los demás cosechan en tu vida, es lo que tú siembras en la de ellos. Porque hasta el más árido de los desiertos pueden convertirse en el viaje más fascinante, si consigues descubrir que es lo esencial en tu propia vida.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2010-2015