Si te olvidas florecer…

A veces, si maduras mucho, te pudres y si creces muy rápido te olvidas de florecer. Si organizas excesivamente tu vida, olvidas la espontaneidad por el camino y si pretendes que todo sea tal como tú deseas, la vida te deja de sorprender. A veces, el mejor golpe de suerte, es no conseguir aquello que deseas.

A veces, es todo más sencillo y tu actitud ante cualquier cosa define más como eres, que todo lo que los demás, opinan sobre ti. A veces, sonreír ante los problemas, no te hace parecer una persona ingenua, quizá te convierte en un ser inteligente y único.
A veces, querer bien, no es darlo todo, es dar lo mejor que tienes.

Rosa Vidal Ross © Copyright

¿Y si me caigo? Ay cariño, pero, ¿y si vuelas?

“No dejes que tus heridas te conviertan en alguien que no eres” leí una vez. Olvidamos quiénes somos en cada renuncia a decir lo que pensamos, lo que sentimos, lo que deseamos. Cada vez que elegimos no tener en cuenta nuestra intuición y nuestra coherencia o incoherencia interna.Y en cada silencio, en cada renuncia concreta, desconectamos de quienes somos.

Y así, un día descubrimos que nos hemos perdido en algún punto del camino…y que no somos dueños de nuestro “poder personal”. Perdemos nuestra esencia cuando dejamos que los miedos nos ganen la batalla. ¿Y si me caigo? Ay cariño, pero, ¿y si vuelas?

Rosa Vidal Ross © Copyright