Tal como eres…

Lo que me enamora es tu inteligencia. Me seduce que tu mente sea inquieta Que quieras ir siempre un paso más allá de lo previsible y esperado. Que te desate la curiosidad y cuestiones al mundo entero, no dando nada por sentado.

Me pone que tus ideas me descoloquen, que tus palabras me desnuden. Que atravieses mi vida entera con una conversación. Me fascina que me instales en tu mente y desde ahí, hagas conmigo lo que quieras…

Me vuelve loca que me redescubras cada día, a través de un gesto, una mirada, una palabra. Que no tengas miedo a que te desafíe el mundo.

Que sea un reto para ti, mirarme de frente a los ojos, y no te resistas ante lo que tus dedos sugieren. Que me explores, que te explores…y nos encontremos en un país desconocido hablando el mismo idioma.

Que seas temperamental, creativo, y te lances hacia aquello en lo que crees. Me enamora que escuches a tus demonios y los hagas bailar con los mios. Que sólo tú conozcas la canción de mi corazón.

Me encanta sentir que sabes lo que quieres. Que hay cosas que ignoras y lo reconoces. Que hay tanto que aún deseas descubrir, que necesitarías tres vidas a mi lado, para hacerme cómplice de todo ello.

Que te gusta el viaje incesante conmigo, aunque no movamos un centímetro nuestros pies del suelo. Que en tu vuelo, mi compañía añada amor y aventura. Me enamora que sepas que lo quieres, soy yo.

Y vengas a por mí. Sin máscara ni estrategia. Desafiante y auténtico. Real. Sin plan b. Tal como eres.

Rosa Vidal Ross Copyright

Más allá del amor…

Más allá del amor, existe un lugar donde solo vuelan algunas historias, las que han sobrepasado la ligera línea que separa, los infiernos más dulces, de los paraísos más amargos.

Ahora sabes bien, que cuando has amado de verdad, sobran explicaciones, que nadie necesita ya…

Cuando caes y sientes que unos brazos te levantan y no permiten que te des por vencido; cuando te pierdes y otras manos te sostienen y te elevan; te acarician y te envuelven…

Te sientes en el lugar más hermoso del mundo, junto a tu persona favorita.

Que de los errores y tropiezos nadie está libre, ni yo. Tu tampoco. Y aprendemos que el lazo que te desata de la pesada carga, de lo que otros han dejado en tu vida, está hecho con hilos de ternura y paciencia.

Esta tejido de verdades y “ahoras”. Que amar también es dejar atrás pasados, que pesan tanto como hieren al presente, y eso sólo depende de uno mismo.

Cuando sabes en lo más profundo de tu ser, que el destino a colocado ante ti a una persona, por la que vale la pena apostar y jugarte todo, a una sola carta.

Entonces, sueltas las riendas de tus emociones; es cuando aún en el caos, te sientes a salvo.

Ya no deshojo flores rojas al caer el sol en busca de respuestas. Yo decido si quiero un si o un no, y comprendo el poder, que esas dos diminutas y poderosas, palabras tienen en mi camino… y en el tuyo.

Prefiero tumbarme contigo, mirar el mismo cielo, escuchar la misma canción. Saberme a tu lado me hace feliz.

Rosa Vidal Ross

Si te olvidas florecer…

A veces, si maduras mucho, te pudres y si creces muy rápido te olvidas de florecer. Si organizas excesivamente tu vida, olvidas la espontaneidad por el camino y si pretendes que todo sea tal como tú deseas, la vida te deja de sorprender. A veces, el mejor golpe de suerte, es no conseguir aquello que deseas.

A veces, es todo más sencillo y tu actitud ante cualquier cosa define más como eres, que todo lo que los demás, opinan sobre ti. A veces, sonreír ante los problemas, no te hace parecer una persona ingenua, quizá te convierte en un ser inteligente y único.
A veces, querer bien, no es darlo todo, es dar lo mejor que tienes.

Rosa Vidal Ross © Copyright

…y compartieron idiomas y estrellas.

…Y él, inventó un idioma hecho de palabras que solo ella entendía. Y ella, inventó emociones que solo él sentía. Así descubrieron, que en el amor los cálculos siempre fallan. Que de nada vale luchar contra pronósticos que una mirada acaba venciendo.

Él, quería volar alto y descubrió que el vuelo junto a ella, era más hermoso. Ella, soñaba con alcanzar las estrellas, y descubrió que junto a él, sus ojos brillaban más que mil soles. Y decidieron compartir idiomas, emociones, vuelos, y estrellas. E inventaron su propio baile.

Rosa Vidal Ross Copyright 2017

La locura de mi alma.

Hace tiempo que dejé de preocuparme por lo que piensan y dicen de mi, porque descubrí que la persona de quien más amor y respeto espero es de mi misma. Me he cansado de personas banales y vacías de emociones limpias y hermosas. Ya no quiero en mi camino a los que cortan las palabras con indiferencia a golpe de cobardía y rencor; a los que tiñen mi cielo de pájaros que nunca vuelan y jamás lo harán.

Me sobran halagos que van vestidos de falsas intenciones, de abrazos que son frios, de amigos que solo tienen el nombre y no el tesoro. De amores que olvidaron la valentía y la pasión en alguna estación sin trenes. Ya no trato de ser coherente y lógica y dar lo que me piden, de ser tal como esperan los demás, porque ya no me asusta decidir y cambiar, girar mi rumbo y romper el mapa, aunque en el intento me pierda en un país sin nombre.

Hace algún tiempo descubrí quién deseo ser y aún sin haberlo conseguido, me gusta mi sonrísa y el brillo de mis ojos. Sé que mi locura forma parte de mi alma y serme fiel a mi misma es el pasaporte que me lleva a tu corazón. Hace tiempo descubrí que me enamoran las personas auténticas, que no mienten y son generosas. Las que aman de frente y de verdad.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2016

Maravillosas piezas rotas.

Todos aprendemos en algún momento a “unir piezas rotas”, y mientras lo hacemos, esos trozos, se convierten en una maravillosa obra de arte.Todos nos equivocamos…de ahí la bendita imperfección que nos guía a lo largo de nuestra vida. Sí lo que está en juego merece la pena, no hay que dudarlo un sólo instante… hay que volver a intentarlo.

Existe una exquisita técnica japonesa, llamada “Kintsugi”: el arte de arreglar lo roto. El arte de hacer bello y fuerte lo frágil. Consiste en reparar objetos dañados con oro. Después de que un objeto es sometido a esta “reparación” se transforma en una auténtica obra de arte.

En muchos momentos de nuestra vida está en nuestras manos, hacer cosas especiales a partir de nuestros errores y equivocaciones. Cuantas historias entre enamorados, amigos, familia… personas que se quieren, terminan sencillamente, porque creemos, que no tienen solución o “reparación”.

Todos estamos rotos de algún lado y existen pocas cosas más hermosas en el mundo, que unir dos trozos y hacer con ellos una historia inolvidable.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2016

El cielo es de quien sabe volar.

Dicen que el cielo es de quien sabe volar. Y si los pies te fallan, recuerda que tienes alas. No es tan importante donde estás sino lo que puedes hacer allá donde te encuentres. Olvidamos constantemente que no es tanto lo que nos pasa, sino lo que hacemos con lo que nos pasa. Los demás nunca pueden tener el poder de decidir quien quieres ser, eso solo te corresponde a ti. Las cosas no se dicen, se hacen, porque al hacerlas se dicen solas.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2016

Un paseo por la vida.

Todavía estoy aprendiendo a conocerme y casi cada día, descubro algo nuevo en mí. Algunas cosas me gustan y otras no. Y en este viaje, a veces voy tan despacio que me pierdo, en cambio otras, y al galope, pierdo el equilibrio y termino por caerme y tocar fondo. No te pido que siempre me comprendas, sólo que me aceptes tal como soy, al final cada cual tiene su propio ritmo para aprender y desaprender. No camines ni por detrás ni por delante de mí. Simplemente camina a mi lado. No es una carrera, es un paseo por la vida.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2016

“Estar”, ese maravilloso regalo.

Hay quienes creen que para ser felices no necesitamos de otras personas. El simple hecho de compartir nuestra vida con otros, el intercambio de experiencias, de emociones y sentimientos, ya es si mismo un maravilloso regalo.

Pero no es suficiente. Para que nuestro viaje sea completo y extraordinario. Creo y sé en lo más profundo de mí ser, que sí necesito de las personas que el destino y la vida, han colocado en mi camino, como piezas preciosas y únicas, de incalculable valor.

Hay personas que se convierten en tu hogar por el solo hecho de sentir sus brazos cerca, justo cuando más lo necesitas. Las hay que solo en sus miradas encuentras la paz que calma tus peores infiernos y tus tormentas más salvajes.

Otras, tienen la exquisita habilidad de despejar nubarrones, esos días en los que no parece existir el sol, y ellos, así… por arte de magia construyen con palabras, escaleras, que te hacen tocar el cielo con la punta de los dedos. Y sientes que respiras.

Al final descubres, que las únicas personas que necesitas en tu vida, son aquellas que te demuestran que te necesitan en la suya. Hay presencias que se convierten en nuestro mayor tesoro y “Estar” es el mayor regalo que podemos hacer a quienes queremos.

Es una lección sencilla y limpia: Demostrar lo que sentimos por los demás, nos otorga el poder más grandioso de todos. Nos hace vulnerables, imperfectos, inseguros, torpes, infantiles… y absolutamente hermosos.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2016

Mi escondite.

Querido amor:

Cuando pequeña era soñaba con encontrarte algún día, o que tal vez, tú me encontrarías a mí. Sabía que antes o después, eso dejaría de ser un sueño y se convertiría en realidad. Pasaron los años, y he ido descubriendo que existen tantos amores como personas hay en el mundo y tantas formas de amar como historias se suceden cada segundo de nuestra vida. Y todas pueden ser tan de verdad o tan de mentira, como uno quiera.

Te he de reconocer, que muchas veces me he perdido y no he sido capaz de localizarte, como tampoco he sido capaz de averiguar porque vestimos con disfraces a algunas relaciones, que nos hacen infelices, y a pesar de ello, las guardamos como un tesoro. Qué es lo que pasa dentro de nosotros, cuando dejamos de querernos tal como necesitamos y merecemos.

Te escribo y no sé si me leerás, como tampoco sé si me entenderás, aunque creo que no hay momento más sencillo y valioso que ese, donde llegamos a comprender que nadie nos puede dar aquello que uno mismo no sea capaz de darse a sí mismo. Que no puedes esperar amor si no eres capaz de amarte. Es una regla tan simple como efectiva.

Así, mi querido amor, todos en algún momento de nuestra vida, te andamos buscando, o esperando que seas tú quien lo haga por nosotros. Te hablamos, maldecimos y odiamos. Te adoramos, mentimos y negociamos.

Te descubrimos, veneramos y amamos. Te intuimos, olfateamos y sucumbimos de lleno en tus brazos. Nos hacemos adictos a ti. Asaltas nuestra cama a la misma velocidad que lo haces en nuestra alma.

Quería decirte, por si andamos jugando al escondite, que he decidido dejar que me encuentres…Voy a dar la cara y también el corazón. No voy a esconderme más por miedo a que me lo rompan; a que no seas lo que espero, y no voy a esconderme por temor a sufrir decepciones, o que no se cumplan mis expectativas. Por miedo al dolor.

Voy a dejar que conozcas también mis demonios por si acaso te apetece compartir mi infierno, un ratito. Porque allí también hay parte de mi alma.

He comprendido que el que gana en el escondite no es aquel que mejor se esconde y nadie encuentra, sino aquel que habiendo encontrado el mejor sitio para ocultarse, sale a la luz del sol a divertirse, a reír, a correr, a compartir la verdadera magia de los “encuentros”.

El que se arriesga y salta. El que ama sin garantias de que le amen.

Hasta siempre, mi querido amor. Ven, y si no me encuentras, tienes permiso para llegar hasta mi escondite… por si te apetece que juguemos juntos.

Rosa Vidal Ross.