Mi fantasía textual es que me comas. Y punto.

Pasamos la vida escribiendo y nos olvidamos de borrar, a pesar de que la mayoría de los lápices llevan una goma para ello.

No es imprescindible, tan solo es una opción.

Llenamos hojas de historias que son de otros, de otras vidas, y olvidamos que la nuestra, también es importante, especial y única.

Hacemos planes de futuro de cosas que, tal vez, nunca llegarán o nunca viviremos; y en esa carretera olvidamos, de lo que un día quisimos ser y donde quisimos estar.

Dejamos de creer en el amor, solo porque un día nos hicieron daño, y en ese dolor, se quedaron las letras de nuestra canciones.

Y así, vamos dejando escapar los momentos y con ellos la vida….

Cómete las letras de cada historia, las hojas donde escribes la tuya.

Los puntos suspensivos y las interrogaciones.

La letra pequeña y los efectos secundarios.

Cómete el lápiz y la goma de borrar.

Y deja que las cosas ocurran; que todo fluya.

Que lo inimaginable pueda ser.

Que la espléndida e incoherente locura que vive dentro de ti, sea el mejor texto que jamás escribas.

Emborráchate de realidad.

Pero no olvides invitar a cada uno de tus sueños, a recorrer el camino.

Sin ellos, la historia es otra.

Rosa Vidal Ross Copyright

Me declaro adicta.

Me declaro adicta a la gente real y verdadera, a los que no esconden ni ocultan. A los que llegan puntuales a la vida de quienes le quieren. A los que no necesitan perder a una persona, para echarla de menos… cuando ya no hay vuelta atrás. Por eso le dan su lugar, cuando todo está “a tiempo”.

Y creo en la sencilla e inexplorada ley del Universo, “que todo cuanto dejas a tu paso en la vida de los demás, vuelve como un potente boomerang a la tuya”. Me declaro adicta a los que ponen el alma y se dejan la piel por hacer felices, a los que, de una u otra forma, siempre están a su lado.

Rosa Vidal Ross

¿Y si me caigo? Ay cariño, pero, ¿y si vuelas?

“No dejes que tus heridas te conviertan en alguien que no eres” leí una vez. Olvidamos quiénes somos en cada renuncia a decir lo que pensamos, lo que sentimos, lo que deseamos. Cada vez que elegimos no tener en cuenta nuestra intuición y nuestra coherencia o incoherencia interna.Y en cada silencio, en cada renuncia concreta, desconectamos de quienes somos.

Y así, un día descubrimos que nos hemos perdido en algún punto del camino…y que no somos dueños de nuestro “poder personal”. Perdemos nuestra esencia cuando dejamos que los miedos nos ganen la batalla. ¿Y si me caigo? Ay cariño, pero, ¿y si vuelas?

Rosa Vidal Ross © Copyright

Simplemente…sucede.

No sé si te ha pasado alguna vez… y has conocido a alguien que te sorprende realmente. Puede que al principio la hayas visto de otra forma, y a medida que la vas conociendo, sientes que te vas enganchando poco a poco. Que necesitas, casi a diario, de esa pequeña dosis, que tanto placer te causa. De su particular forma de entender el mundo; de su voz y su presencia. De su forma de ser. Esa persona que en algún momento no era nada para ti, y ahora significa mucho. Por eso, nunca sabes en quien se acabará convirtiendo, ese hombre o esa mujer, que de repente aparece en tu vida. Es algo que nunca ves venir y que simplemente… sucede.

Rosa Vidal Ross Copyright 2017.

Ser amigos.

Ser tu amigo, también es hablarte de aquello que no te gusta oír; aquello de lo que no te sientes orgulloso; de lo que te arrepientes, de lo que nunca volverías a hacer, incluso… aquello en lo que no te reconoces a ti mismo. Y aún así, besaré tus cicatrices.

Ser tu amiga, también es, acompañarte en tus peores tormentas, y contarte al oído las cosas que no me gustan y que te hará daño escuchar. Aunque sabes, que todos necesitamos de “esa” persona que nos diga la verdad, cuando los demás ya no lo hacen.

Ser tu amigo, también significa, tener la libertad de decirte, que no eres perfecto, infalible y maravilloso, las 24 horas del día. Y que cometerás errores continuamente. Aún así, yo no dejaré de quererte.

Ser tu amiga, también me permite entrar con respeto, a ese espacio donde la amistad ocupa el lugar más importante, ahí donde no siempre es necesario pedir perdón, si un abrazo sincero lo dice todo. Y tendrás que perdonarme muchas veces, las mismas que yo a ti.

Ser amigos nos concede un “pasaporte” único e intransferible, y en cada una de sus páginas, va sellando día a día, cada uno de nuestros viajes juntos; cada una de nuestras aventuras cotidianas.

Un documento que nos recuerda que somos, reales, humanos, imperfectos, torpes, imprudentes, que fallamos, mentimos, y nos equivocamos. Un mapa, que como la vida misma, nos levanta del suelo y nos inventa nuevos caminos. Nos pone alas de nuevo y una sonrisa… si estamos juntos.

Rosa Vidal Ross Copyright 2017.

Quèdate contigo.

Quédate con la persona para quién eres un prioridad, no una opción. Quédate con quién mueve su mundo entero para darte el lugar que mereces, sin más explicaciones. Quédate con quién se la juega contigo, aunque sólo tenga un palpito en el corazón y cien dudas en la mente.

Quédate con quién te demuestra lo que siente, así sin más…porque tu sola presencia es suficiente para dar un nuevo y precioso sentido a su vida. Y sobre cualquier otra cosa, quédate siempre contigo, para que no tengas que depender de las decisiones que otros tomen en tu camino.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2016

Maravillosas piezas rotas.

Todos aprendemos en algún momento a “unir piezas rotas”, y mientras lo hacemos, esos trozos, se convierten en una maravillosa obra de arte.Todos nos equivocamos…de ahí la bendita imperfección que nos guía a lo largo de nuestra vida. Sí lo que está en juego merece la pena, no hay que dudarlo un sólo instante… hay que volver a intentarlo.

Existe una exquisita técnica japonesa, llamada “Kintsugi”: el arte de arreglar lo roto. El arte de hacer bello y fuerte lo frágil. Consiste en reparar objetos dañados con oro. Después de que un objeto es sometido a esta “reparación” se transforma en una auténtica obra de arte.

En muchos momentos de nuestra vida está en nuestras manos, hacer cosas especiales a partir de nuestros errores y equivocaciones. Cuantas historias entre enamorados, amigos, familia… personas que se quieren, terminan sencillamente, porque creemos, que no tienen solución o “reparación”.

Todos estamos rotos de algún lado y existen pocas cosas más hermosas en el mundo, que unir dos trozos y hacer con ellos una historia inolvidable.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2016

Momentos que lo cambian todo.

Hay momentos en los que una palabra, un silencio o una acción cambian para siempre el resto de tu vida. Con las mismas piedras que otros han dejado en tu camino construyes un puente que te permite cruzar al otro lado del rio, y una vez allí, entiendes que todo tiene un sentido y un porqué.

Hay instantes en los que sabes que las decisiones que otros toman, tienen sobre ti un inevitable efecto mariposa, y ello lejos de cortar tus alas te impulsa a volar más alto, más lejos y a disfrutar de un paisaje que nunca antes hubieras imaginado.

Hay razones que no entendemos y se escapan a nuestra lógica común, y son precisamente esas, las que van quitando anclas y permiten que nuestro viaje sea más ligero y fascinante.

Hay veces que tienes que escuchar sin miedo a tu corazón y seguirlo allá donde quiera que vaya, porque aún equivocándote, sabes que siempre es mejor elección emprender tu camino, que arrepentirte, de no haber escuchado lo que llevas cosido en tu alma.

Rosa Vidal Ross © Copyright 2016.

Una Jirafa en la ventana.

Cada día aparece ante nosotros, como si tuviéramos una máquina capaz de crearlos, como si se tratara de un inteligente cajero automático a nuestra disposición las veinticuatro horas del día. Y así, como no quiere la cosa, se nos olvida que cada una de las horas que vivimos son irrepetibles e irremplazables y no siempre ofrecen segundas oportunidades ni vueltas a empezar.

Nos paramos demasiado a analizar esto o aquello, y buscamos el porqué o el porqué no; el que habría pasado o pasará si hago esto o aquello, y en ese laberinto de preguntas, se nos olvida que la esencia del ser humano y la más extraordinaria cualidad, reside en la “sencilla curiosidad” de abandonarnos a los sentidos.

Dejar que la intuición, la sensibilidad y la inteligencia hagan su trabajo, sin reservas ni ataduras. Permitirnos, simplemente, que cada error y equivocación sean los pequeños milagros de cada día, que nos permiten ser un poco mejores. Las aventuras que nos recuerdan porque merece la pena vivir. Porque merecen la alegría las personas, que a pesar de su aparente coraza, están hechos de acero inolvidable.

A veces, no tienen que cambiar las cosas, sino aprender a mirar con distintos ojos.

 

Rosa Vidal Ross.© Copyright 2016.

Quería ir muy lejos.

Quería ir lejos, muy lejos…y después de dar muchas vueltas por el mundo y descifrar todos los idiomas que encontré en mi camino, descubrí que necesitaba el silencio, sencillo y cotidiano que vive en mi corazón. Descubrí que para ir muy lejos, antes debía empezar desde muy cerca…y yo soy lo más cerca que tengo. Así, me enamoré nuevamente de la vida y de las sonrisas de aquellos que se cruzan en mi paso. De las personas llenas de luz y magia que el destino coloca como piezas únicas ante mis ojos. Así, entendí, que lo imposible ocurre todos los días…

Rosa Vidal Ross © Copyright 2016